
La Virgen que no se ve
Siempre a la espera, siempre callada, siempre guardando silencio, sin hacer ruido, siendo el epicentro de todo lo nuestro, siempre en un desván de sueños que se van cumpliendo porque Ella así lo ha decidido hace mucho tiempo.En un rincón, en su paso, en su capilla del Cerro, haciendo de su reinado un ejemplo de ser grande en la mayor de las certezas, el amor que te tienen tus hijos, a los que arropas con tu mirada oceánica, profunda, carismática, única y arrebatadora.Nos estabas esperando, igual que esperabas a los que te sacaron del ostracismo, igual que esperas a los que vendrán para ponerte bajo un cielo de promesas que te debemos y te deberemos hasta que llegue el día