
Ha llegado el momento de mirar a tu Cristo o a tu Vírgen, pero no a lo lejos o en una fotografía encontrada en el cajón de los recuerdos, no, mirarlos a los ojos y dejar que Ellos te miren a ti muy adentro, sin limitaciones ni secretos. Mirarlos a los ojos y que cada mirada sea un escalofrío que recorra tu piel y erice tus sentimientos más profundos. Y en esa mirada profunda, en oración, diles si eres valiente, diles que vas a perder la esperanza, diles que los vas a dejar en sus capillas mientras el tiempo juega a la contra, diles que todo lo que Ellos te dieron y te dan está en el olvido porque no

Siempre a la espera, siempre callada, siempre guardando silencio, sin hacer ruido, siendo el epicentro de todo lo nuestro, siempre en un desván de sueños que se van cumpliendo porque Ella así lo ha decidido hace mucho tiempo.En un rincón, en su paso, en su capilla del Cerro, haciendo de su reinado un ejemplo de ser grande en la mayor de las certezas, el amor que te tienen tus hijos, a los que arropas con tu mirada oceánica, profunda, carismática, única y arrebatadora.Nos estabas esperando, igual que esperabas a los que te sacaron del ostracismo, igual que esperas a los que vendrán para ponerte bajo un cielo de promesas que te debemos y te deberemos hasta que llegue el día

VENGO DE GRANADA PARA FUNDAR UN CONVENTO… El mismo día 25 de octubre, pero de 1724, fallece en la ciudad del Darro, en mi amada Granada, uno de los más insignes creadores artísticos de todos los tiempos, José de Mora Ginarte y López Criado «escultor del Rey Carlos II». En este año que estamos viviendo se cumplen 300 años de su partida, pero sin duda, está más vivo que nunca. Su localidad natal, Baza, está preparando un calendario de actos para conmemorar y recordar efusivamente a uno de sus más ilustres hijos. ¿Y que relación tiene esta efemérides y todo lo que la rodea con la ciudad de Cabra? Una relación fascinante, porque nos invita a investigar, a descrubir y
Arreciaban tiempos y tempestades en su cabeza y no era capaz de distinguir agosto de septiembre, ni diciembre de enero. Su reloj siempre marcaba las 4 e incluso discutía consigo mismo, porque la Virgen que veía en la televisión de andar por casa, no era Ella, aunque realmente si lo era y siempre lo fue.Las canas le pesaban más que sus piernas cansadas. Ya olvidó la última vez que subió al Santuario, entre oraciones silenciosas y dificultades físicas, entre vericuetos benditos y chaparros centenarios. Casi no recuerda el paso de la Salve, ni ya vienen a su mente, los cánticos a la Divina Serrana en las postrimerías de su bajada. Ahora todo es más difícil. Los recuerdos se agolpan en
Arreciaban tiempos y tempestades en su cabeza y no era capaz de distinguir agosto de septiembre, ni diciembre de enero. Su reloj siempre marcaba las 4 e incluso discutía consigo mismo, porque la Virgen que veía en la televisión de andar por casa, no era Ella, aunque realmente si lo era y siempre lo fue.Las canas le pesaban más que sus piernas cansadas. Ya olvidó la última vez que subió al Santuario, entre oraciones silenciosas y dificultades físicas, entre vericuetos benditos y chaparros centenarios. Casi no recuerda el paso de la Salve, ni ya vienen a su mente, los cánticos a la Divina Serrana en las postrimerías de su bajada. Ahora todo es más difícil. Los recuerdos se agolpan en
UN CAPÍTULO DORADO (A la memoria de Juan Antonio Muriel Luque) Jesús María Castro Casas Todavía en el recuerdo de aquella tarde en la que allí, en esa casa de la calle Álamos, reposaba el vencido cuerpo de una persona, representante de una familia, que ha protagonizado un episodio quizás único en la reciente historia de nuestra evolucionada Semana Santa, me gustaría desarrollar una sincera y justa semblanza sobre ella. Un capitulo dorado de la historia reciente de la Semana Santa se despedía de nosotros el pasado jueves durante el corto trayecto que une la señorial casa de la familia Muriel en la calle Álamos y la recoleta iglesia de los Remedios, donde la tan querida imagen por toda la
LA MANTA CORTA POR ALEJANDRO GARCÍA ROSAL. LA MANTA CORTA Todo lo que rodea a nuestra Patrona es objeto de concienzudo estudio y critica. Por otro lado, es normal. La Virgen de la Sierra es la “democracia” en estado puro. Es de todos, en todos deja una marca, aunque no sean creyentes, y todos opinan, aunque no sean muy de ir a verla durante los otros once meses que no son septiembre. Pero es harina de otro costal. Un clásico de estudio es la velocidad con la que se realiza la Bajá de la Virgen de la Sierra el día 4 de septiembre. Si la Virgen baja a “su velocidad”, y ahora entraré a explicar, como costalero, hermano o simplemente
UNA OPINIÓN DE…JUANJO GONZÁLEZ CABRERA Permítanme hacer una pequeña reflexión después de pasar entre mis paisanos los ocho días de la pasión, muerte y Resurrección de Cristo. Y es que Cabra recibe no solo a paisanos que en su su día tuvimos que partir fuera de nuestra tierra por motivos laborales, también recibe a los familiares de estos y a numerosos turistas; bien sea porque vienen buscando conocer la ciudad, su patrimonio cofrade o por que se han visto atraídos al conocer que se trata de una ciudad con una Semana Santa declarada de interés turístico nacional desde hace 35 años.A ti, lector@ de este pequeño articulo, no te iré a descubrir lo que significa para los egabrenses la semana
Señor de Santa Ana. Relatos de Semana Santa por Paco Agudo. Antes que la muerte se muera en apenas una semana, hoy mueres tú, Cristo del Calvario, Señor de Santa Ana. Cada año tu cruz perfilando la plaza, recortando la nebulosa trágica de las volutas de incienso. Inerme. Tú, entre los naranjos, rosa tronchada. Tú, en las paredes, alargando la tragedia sobre sus cales, dejando escritas las sombras de la vileza. Tú, sobre el calvario más alto. Alzado y a la vez caído. Y tu mirada muere contigo en este mismo final. Cada año tu cruz perfilando la plaza, recortando la nebulosa trágica de las volutas de incienso. Cabezas de clavo que asoman de tus manos, triste flor sin raíz.
IV – Relatos de Semana Santa por Paco Agudo.(La Sangre. De tu a Tú. Instantes de Pasión 2022)Los suelos guardan un añejo tapiz de piedra sobre el que deleitaba en juegos mi inocencia temprana. Huellas indelebles de un ayer que creemos ahogado pero que encienden las encrucijadas de nuestra más íntima conciencia.Vienen dibujando contornos unos oscuros peregrinos de guante blanco. Tan blanco como la luz que les prende dentro.Motete enlutado de tambor blando. Estrépito sordo que a lo lejos anuncia un final desacertado.Tiemblan los suelos de piedra enterrada, limando el paso de cadencias mullidas. Pisos fieles al hombre en ésta querencia del lunes más santo.Llegan de allí, del barrio donde los geranios son el contrapunto de fachadas mimadas de cal.